Bien sabemos que en alguna parte del mundo ya es hora de desayunar.

Acá les compartimos unos cuantos, para inspirarse y probar algo nuevo, empezamos con las tostadas francesas o pain perdu.

 

Su origen nace en la Europa Medieval bajo la mano creativa de los cocineros de la época. Es un plato sencillo pero muy suculento.

Ingredientes:

  • 8 rebanadas de pan
  • 4 huevos
  • 1/2 taza de leche
  • 50 gr de mantequilla
  • 1 cda de canela y azúcar morena
  • fruta a elección
  • syrup o miel

Manos a la obra:

  • Batir los huevos y la leche
  • Calentar la mantequilla en un sartén
  • Pasar el pan por la mezcla bien mojado por ambos lados y luego dorar en el sartén
  • Cuando ya estén doraditas las tostadas, espolvoreamos azúcar o canela

 

La revolución industrial puso en la mesa con firmeza el “desayuno inglés”. Largas horas de trabajo y la idea de empezar el día con fuerza consagró esta comida como una de las más completas y llenadoras.

Ingredientes:

  • 4 rebanadas de pan tostado
  • 4 salchichas
  • 4 lonchas de bacon
  • 4 huevos
  • 1 tomate
  • 200 g de porotos ya cocidos
  • 5 champiñones en láminas

Manos a la obra:

  • Freír las salchichas hasta que estén crujientes (8 a 10 minutos)
  • Salen las salchichas y entra el bacon, 2 minutos por lado, hasta que quede crujiente
  • Sale el bacon y entra el tomate en rodajas, salpimentar y esperar 6 minutos a fuego medio
  • Sale el tomate y es el turno de los champiñones, cocinar 5 minutos
  • Calentamos los porotos con el jugo del tomate o añadimos salsa de tomate
  • Por último pero no menos importante: los huevos. Pueden ser revueltos o fritos
  • Servir con pan y a disfrutar.

 

Shakshuka es uno de los alimentos más queridos del Medio Oriente. Fue traído a Israel por los inmigrantes judíos de Africa del Norte. Consiste tradicionalmente en tomates condimentados cubiertos con huevos escalfados. De los huevos más deliciosos que deben existir.

Ingredientes:

  • Aceite de oliva
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 pimenton rojo
  • 2 dientes de ajo triturados
  • 2 cdas de pasta de tomate
  • 2 tomates picados
  • 1 cda de pimentón o ají de color
  • 1 pizca de comino
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 taza de agua
  • 2 huevos
  • Perejil picado
  • Abundante pan para servir

Manos a la obra:

  • Fríe la cebolla durante unos minutos, hasta que se ablande. Revuelve de vez en cuando. Añade el pimentón rojo y el ajo, y fríelos.
  • Agrega la pasta de tomate y revuelve. Añade los tomates picados, seguidos del agua, pimentón, comino y sal. Revuelve, luego cubre y deja cocer a fuego lento durante 10 minutos, hasta que los tomates empiecen a desmoronarse. Prueba y ajusta los condimentos.
  • Añade los huevos: con una cuchara, hacer un pozo en la superficie de la salsa. Rompe un huevo en el pozo. Usando la cuchara, arreglar la clara y la salsa circundante como sea necesario para que la yema de huevo esté por debajo de la superficie de la salsa. Repite para el otro huevo.
  • Cubre y deja cocer a fuego lento hasta que las claras de huevo estén blancas, entre 5-8 minutos más. Las yemas se deben cubrir con una película opaca cuando se hace.
  • Retira la tapa, espolvorea con perejil picado y sirve de inmediato.

WRITE A COMMENT