Charquican: un plato con denominación de origen

El Larousse Gastronomique lo describe como plato chileno. El propio Pío Nono, después de pasar por Chile en 1824, y antes de ser nombrado papa, lo citó en la famosa frase “beatus chilensis qui manducam charquicanem”. Es el plato típico de la mamá y de la abuelita. ¡Es el mismísimo y honorable charquicán! Pero un segundo… ¿de dónde viene el charquicán? Una elocuente fuente* señala que el charquicán tuvo su origen por ahí por el siglo XV.

Algunas notas de la Fuente Alemana

A pasos de la estación Baquedano se encuentra este clásico santiaguino. Inaugurada en la década de los 30 por los hermanos Siri, esta tradicional sanguchería del centro de la capital no ha cambiado con los años. Y eso se agradece. El pan es hecho por ellos mismos. Se rumorea que las proporciones disminuyeron después de la crisis, sin embargo, el sabor de sus sanguches sigue siendo delicioso. Cuando voy a la Fuente Alemana de la Alameda (hay otra en Pedro de Valdivia) me voy a l

La tierna historia de Los Tres Chanchitos

Ilustración de Ignacio Pimentel.  

Érase una vez, en el corazón de un frondoso bosque, tres chanchitos que eran hermanos y un lobo, que siempre los perseguía, no precisamente por diversión.

Un día, ya cansados de arrancar, los chanchitos decidieron hacerse una casa. Sin embargo, como buenos hermanos, no lograron ponerse de acuerdo cómo la construirían, por lo que finalmente cada uno construyo la propia. El pequeño l

En la puerta del horno…

Por Lu Ballentine Ilustraciones de Belén Osorio (Belh Ilustraciones)   Hay dos cosas de las que los alemanes se sienten particularmente orgullosos y no son la cerveza ni el currywurst, sino la calidad de su agua potable y de su pan. Para los alemanes, su pan es más grande que la vida. Lo extrañan con devoción y miran tristes los huecos, blandos y blancos remedos que circulan en nuestra América Latina, especialmente en los países al norte del Ecuador. Los chilen

MANIFIESTO

¿Comer con la mano o con cubiertos? Y si se come con la mano ¿chuparse los dedos o usar servilletas? El chupe de guatitas ¿maravilloso o nica…? Por ahí va la cosa. Somos diferentes, pero nos une la comida. Las guatitas pueden ser guácala, pa qué estamos con cosas. Pero pocos sabores despiertan tanta poesía y tantos insultos a la vez. Las guatitas simbolizan contrastes, polémicas, gestos de amor y de repudio. Ésa es la pasión que nos mueve, que nada sea indiferente para el palad